La revisión de la transmisión debe realizarse como parte de una rutina de mantenimiento periódico. El mantenimiento normal del vehículo y el reconocimiento de las discrepancias de los componentes son necesarios para evitar problemas mecánicos serios y molestias al conductor. Una falta de revisión en lo que respecta a la ejecución del mantenimiento normal, puede anular la garantía del vehículo.
Pasos de la revisión rutinaria de las transmisiones:
-Comprobar si la transmisión ajusta herméticamente.
-Comprobar el estado de limpieza de la transmisión (no contaminada con grasa).
-Comprobar si el eje presenta daños o está doblado o si faltan piezas.
-Comprobar los kits de fuelle y los mecanismos de sujeción: fuelles desgastados, en mal estado y porosos son la causa más frecuente de fallos.
-Comprobar si hay holgura o desplazamiento excesivo en la ranura deslizante.
-Comprobar si hay holgura o juego radial excesivo en las juntas.
-Juntas Semi-bloqueadas: comprobar las juntas en todos los ángulos posibles de dirección.



