Fue a comienzos de 2019 cuando un taller asociado a Altayr recibió en sus instalaciones un vehículo con daños por robo, cuyo propietario tenía una póliza a todo riesgo con Pelayo.
Según detalla la asociación, el perito en Huelva “dictaminó reparar con recambio alternativo y a un precio muy por debajo de la tarifa del taller: tanto cliente como taller consideraron abusiva esta decisión”.
Como consecuencia, el primero de ellos se negó a aceptar el recambio alternativo, así como una valoración que no recogía todo el trabajo necesario. La respuesta del perito fue la negación en rotundo a atender los derechos de su asegurado, además de la aplicación de dos franquicias cuando no correspondía, “ya que se peritaron daños por robo y no propios”.
Fue entonces cuando el profesional andaluz recurrió a los servicios de asesoramiento de Altayr, acentuándose a partir de ese momento “también”, tal y como indica la asociación, “las prácticas abusivas típicas de algunas compañías aseguradoras, tales como la dilatación de los tiempos o el entorpecimiento de los trámites”.
Mientras tanto, cliente y taller llegaron a un acuerdo para reparar un vehículo que llevaba meses parado por un arreglo que podía haberse terminado en apenas un par de semanas. Por su parte, los abogados de Altayr han intentado llegar a un entendimiento con Pelayo en varias ocasiones: “Ardua tarea teniendo en cuenta que la respuesta a las diferentes cartas enviadas ha sido el silencio, lo que entendemos como una desatención del contrato que tienen con el cliente”.
De este modo, presentaron una demanda contra la compañía por un importe de 4.678,61 euros, correspondiente a una valoración independiente. La valoración de Pelayo apenas sobrepasaba los 2.200 euros.
El pasado 22 de septiembre Pelayo reconoció una deuda de 3.101,84 euros ante el Juzgado de Primera Instancia nº 3 de Huelva: “Una cantidad aún bastante inferior a la reclamada”, dicen, “por lo que seguiremos adelante con la lucha”.




Es una practica muy habitual (y fraudulenta), que las compañias de seguros dan siniestro total un golpe de nada. Parece como si tuvieran algun tipo de convenio entre ellas, para quitarse el «muerto de encima».
Me Parece una decisión muy acertada haber denunciado esos atropellos puesto que casi todas las companias estan asiendo lo mismo y los talleres están siendo estafados