Emilio García Latorre es un perito almeriense con una visión muy interesante del sector. Fundador de Expert Pericial, estrena blog en La Comunidad del Taller: un espacio en el que periódicamente compartirá sus impresiones de un sector que conoce, y vive, en primera persona. A continuación, la primera entrada su espacio como firma invitada:
«En el sector del automóvil, los talleres de reparación se enfrentan a varios males que ponen en juego su rentabilidad y supervivencia. De hecho, esto no es nada nuevo y los propietarios de esta industria han visto cómo sus negocios han ido mermando durante la última década.
Como perito experimentado y fundador de Expert Pericial, he presenciado y analizado profundamente cómo la presión de las aseguradoras, así como una gestión inadecuada, pueden socavar la viabilidad económica de estos establecimientos.
El desafío de las aseguradoras: una balanza injusta
La relación entre talleres y aseguradoras es una danza delicada y a menudo desequilibrada. Los talleres se ven forzados a lidiar con tarifas impuestas por las aseguradoras, baremos de pintura opacos, imposición del tipo de materiales e incluso donde adquirirlos, todo lo anterior afecta a la realidad de sus costos operativos y la calidad del servicio ofrecido.
Esta dinámica resulta en una negociación compleja, (si es que la hay) donde lamentablemente los talleres suelen ceder, afectando negativamente su margen de ganancia y, por ende, su rentabilidad.
Ineficiencia en la gestión: el punto débil
Una gestión ineficiente es otro talón de Aquiles para los talleres. La falta de adopción de prácticas de negocio modernas y eficientes desencadena bajos niveles de productividad y eficiencia. Una correcta gestión de procesos, la adopción de metodologías nuevas y la capacitación constante del personal son pasos fundamentales para mejorar la rentabilidad.
Estos elementos no sólo optimizan las operaciones diarias, sino que también preparan a los talleres para adaptarse a las cambiantes demandas del mercado.
Clave en la posventa: la lealtad del cliente
La posventa efectiva es esencial para la sostenibilidad a largo plazo de los talleres. Una experiencia de posventa excepcional no solo asegura la lealtad del cliente sino que también abre puertas a nuevas oportunidades comerciales.
He observado cómo una gestión de posventa efectiva, centrada en la calidad del trabajo y el servicio al cliente, puede transformar la experiencia del cliente y generar un impacto positivo en la rentabilidad. Esto debe de estar alojado entre las tres principales misiones de cada taller.
Adaptación y transformación: claves para el futuro
Los talleres de reparación se encuentran en un punto crítico. Para sobrevivir y prosperar, es imperativo adaptarse y transformarse. Esto implica enfrentar los retos actuales y anticiparse a tendencias futuras, como las nuevas arquitecturas y configuraciones de los vehículos y lo que conlleva a estas, la digitalización.
Esto anterior puede parecer algo simplista y es que sin rentabilidad es imposible escalar un negocio, por ello es imperativo realizar esfuerzos para tener un taller eficiente en todos los procesos e implantar una digitalización en nuestro negocio que permita optimizar procesos, marketing/ventas y trabajar la propia marca corporativa.
Conclusión
La mirada al frente del taller no es sólo resolver problemas actuales sino también preparar estos negocios para los desafíos del futuro. Los talleres de reparación de vehículos están luchando por mantener su rentabilidad en un mercado cada vez más desafiante».




El desafío de las aseguradoras:Una balanza, injusta, claro que esto no sería posible sin la estrecha colaboración y el beneplácito de los peritos que tienen tanta culpa como las aseguradoras porque incumplen la leyes a diestro y siniestro, ese es el gran problema, porque si los peritos se limitarán a hacer su trabajo escrupulosamente y si me do totalmente imparciales no estaríamos en esta situación.
Esta muy bien esta palabrería pero gran parte de las pérdidas de tiempo de los talleres es la repetición de los procesos indicados por los peritos. Esta bien realizar un para lelo a un coche pero si tras el resultado un técnico determina la sustitución de un conjunto de elementos de seguridad y el perito siguiendo unos criterios económicos en reducción de cuanto pago y no de la repercusión en la seguridad y restablecer el producto peritado a su estado de seguridad. Esto genera un sobre coste de re trabajos a las empresas. Tiempo de espera demasiado elevado para los clientes. Que a su vez también son clientes de las compañías de seguros.
El perito precisamente no ve la eficiencia de un taller y mucho menos su rentabilidad. Valora subjetivamente el coste antes que la eficiencia y rentabilidad de un trabajo bien realizado.
Incluso en ocasiones desconocen el principio de funcionamiento misión y repercusión de no cambiar algo tan simple como un cinturón de seguridad estirado tras un accidente. Haciendo caso omiso a todos los documentos que se les aportan.
Esto no es bueno ni para los seguros, ni para los talleres.tampoco otra los usuarios de los vehículos y mucho menos para la salud y la seguridad vial.