Según los últimos estudios de las patronales de talleres madrileñas, Asetra y Natram, en diez años el coste medio de la pintura que utilizan los talleres de reparación de carrocería ha crecido un 68,2%; sin embargo, el aumento del precio que las aseguradoras pagan a los talleres por este concepto apenas lo ha hecho un 23,1% en el mismo periodo: una diferencia del 45,1% que durante una década ha contribuido a empobrecer el sector de forma considerable…
El Servicio de Estudios de Carrocería de la Asociación -que trabaja para Asetra- ha analizado el incremento de precios de la pintura en diez primeras marcas del mercado entre 2015 y 2024, tomando como referencia un básico de color, “probablemente el más usado, el blanco”, en formato de un litro, para constatar las pérdidas que por este concepto estarían acumulando los talleres.
Primeras marcas analizadas
Las marcas de pintura analizadas en el estudio han sido PPG, Nexa Autocolor, Max Meyer, Glasurit, R-M, Cromax, Standox, Spies Hecker y Sikkens. El incremento medio de la subida de precios para el básico de color elegido ha sido del 68,2% en diez años, oscilando entre el 58,2% de la que menos ha subido y el 76,88% de la que más. La diferencia entre lo que cuesta el material y lo que los talleres cobran por él es abismal… Y es un enorme problema que las patronales están decididas a solucionar.
Por eso, aseguran, dicen “basta”, apelando de nuevo a la a la responsabilidad y el compromiso público con la sostenibilidad y los criterios “ESG” de las compañías aseguradoras, muchas de ellas multinacionales, “para evitar que la constante presión a la baja de los precios que pagan a los talleres -por la mano de obra y la pintura, además de los valores de tasación- comprometa de forma irreversible la supervivencia de las miles de pymes y micropymes dedicadas a la reparación de carrocería en la Comunidad de Madrid”.
Lo que necesita el sector
A la luz de los datos que arroja este estudio, ASETRA y NATRAM vuelven a insistir que el retorno económico que obtiene el taller de carrocería de las erráticas subidas según el IPC de la mano de obra y materiales de pintura que realizan las aseguradoras de forma completamente arbitraria, resulta claramente insuficiente para el riesgo empresarial soportado e “imposibilita las inversiones necesarias que los talleres deben realizar para enfrentar con éxito la transición del sector hacia la nueva movilidad sostenible y las necesidades de conservación de un parque de vehículos crecientemente conectado, automatizado y electrificado”.
Del mismo modo, las organizaciones madrileñas de talleres consideran que, “si bien es insuficiente, es imprescindible e irrenunciable que el taller exija a las aseguradoras el incremento anual del precio de la mano de obra según el 100% del IPC y los del recambio y de la pintura en la misma proporción en que los proveedores suban los precios de ambos materiales”.


