Después de semanas de duros mensajes públicos por parte de Aprotalleres contra Mutua Madrileña —señalando además al director del Área Técnica de Siniestros, Guillermo Panadero—, protagonizados por el director general de la asociación, Juan Antonio Ausín, así como por su responsable en la zona norte, Fernando Sotelo, resulta extraño este silencio tan repentino… ¿Se debe esta ‘tranquilidad’ a una tregua pactada? ¿Está pensando Ausín cuál es el siguiente paso o simplemente Mutua ha accedido a negociar?
Desde La Comunidad del Taller nos hemos dirigido en varias ocasiones de forma directa al director general de Aprotalleres para preguntarle por este asunto. Siempre hemos obtenido la callada por respuesta, limitándose Ausín a comentar que en la asociación que él dirige siguen pensando en trazar estrategias que “permitan obtener los resultados que todos esperamos”.
Puede que estemos a las puertas de un momento clave para la historia de nuestro sector y, siendo así, hay multitud de preguntas que se me vienen a la cabeza.
Es momento de reflexionar… Por eso me gustaría compartir con nuestros lectores algunas de las cuestiones que llevo días planteando en mi cabeza:
¿Por qué Ausín ha dejado de dirigirse a Mutua Madrileña?
¿Significa eso que Mutua Madrileña ha accedido a reunirse con Aprotalleres?
Y si es así, ¿significa además que los considera una patronal al nivel de Cetraa y Conepa?
Si realmente se ha producido esta reunión y, por lo tanto, existe una tregua, ¿en qué posición queda Aprotalleres? ¿Y el resto de asociaciones?
¿Y Mutua, en qué posición queda accediendo a negociar después de una campaña tan dura contra la aseguradora y su director del Área Técnica de Siniestros, Guillermo Panadero?
Si han conseguido que accedan a negociar después de meses sin ni siquiera responder a los mails, ¿significa que ese es el camino a seguir?
¿El resto de las asociaciones esperaba de la aseguradora líder en autos esta respuesta a la estrategia de defensa del sector de la carrocería que ha realizado Aprotalleres?
De lo sucedido en estas últimas semanas me vienen algunas preguntas más: ¿Recibió Asetra presiones para ‘aislar’ a Aprotalleres? Y si es así, ¿cuál fue su respuesta?
¿Por qué el resto de asociaciones —especialmente Asetra— no apoyó los mensajes públicos de Aprotalleres?
Si consiguen avances, ¿en qué lugar queda el resto de asociaciones?
Si hubieran conseguido que la aseguradora acceda a negociar, ¿merecería Aprotalleres una oportunidad para encabezar las negociaciones en el ámbito de la carrocería?
¿Cuál es la estrategia de Aprotalleres? ¿Su hoja de ruta es común con el resto de patronales?
¿Qué piensan Asetra y Conepa de estos mensajes lanzados por la asociación a Mutua? ¿Los apoyan? ¿Se alejan de las acusaciones a la aseguradora y a Guillermo Panadero?
¿Por qué, si el problema no es nuevo, el resto de asociaciones nunca puso nombres y apellidos al problema?
¿Conseguirá Juan Antonio Ausín cambiar el modelo, como dijo que venía a hacer?
¿Es este el comienzo del cambio real que todos esperamos? ¿Quién lo va a liderar?
Y, para terminar:
¿Por qué no hay noticias de la Alianza por la Carrocería desde hace meses? ¿Los talleres de carrocería han solucionado los problemas que llevaron a las principales asociaciones a crear esta ‘alianza’?
De la última pregunta tengo respuesta: NO.




Más allá de los titulares, esta noticia encierra un mensaje positivo que merece ser destacado: la voluntad real de entendimiento entre Aprotalleres y las compañías aseguradoras en beneficio del conjunto del sector.
En un contexto complejo, donde los talleres afrontan presión en costes, rentabilidad y profesionalización, que existan espacios de diálogo y trabajo conjunto es, sin duda, una buena noticia. Aprotalleres demuestra con hechos que la confrontación no es el camino, y que solo desde la colaboración, el respeto mutuo y los objetivos compartidos se pueden construir soluciones sostenibles.
Talleres y aseguradoras forman parte de una misma cadena de valor. Cuando se avanza desde el entendimiento, gana el sector, gana el cliente final y se refuerza la estabilidad del mercado. Trabajando juntos se llega más lejos, y este paso va en la dirección correcta.
Ojalá este espíritu de cooperación marque el camino de futuras decisiones, acuerdos y modelos de relación. El sector necesita menos ruido y más trabajo conjunto. Esta noticia, leída en clave positiva, apunta precisamente a eso.
Las compañias de seguros ahora estan viendo las orejas al lobo. Porque ahora que gracias a cooperativas como siauto, donde se fueron a la guerra con la ley en la mano, han conseguido abrir los ojos a los talleres y ver que la ley protege a los talleres y a los asegurados.
Ahora es cuando las compañias de seguro ven que el camino no es la confrontacion, sino el dialogo….porque hasta ahora, aplicaban con mano de hierro y total impunidad, sus precios, sus condiciones, sus descuentos y sus imposiciones.
Ahora que aprotalleres a conseguido unificar la voz de los grandes talleres, ahora es cuando quieren negociar….
Despues de decadas, donde los talleres enviaban cartas y mails y casi suplicandoles un aumento en la mano de obra, y constantemente lo denegaban, es mas si acaso se te ocurria protestar por una subida de mano de obra, te tachaban de la lista y te ponian como taller non grato…
Y ahora es cuando ven que la colaboracion y el respeto mutuo es el camino?
Yo lo siento, pero lo que realmente creo es que estan viendo que esta batalla la van a perder.
Llegó la hora de que todas nuestras asociaciones se reúnan y no para negociar ,si no para imponer a las aseguradoras lo que es del taller o cerrarles las puertas .En una semana asunto resuelto