Los conductores franceses ya saben que, a partir del 1 de noviembre de 2024, para circular por zonas de alta montaña será obligatorio que su vehículo monte neumáticos de invierno con la especificación 3PMSF (Three Peak Mountain Snowflake). Este código identifica a los neumáticos que han sido homologados por un laboratorio certificado, tras comprobar que son fiables y seguros para conducir sobre nieve.
Este tipo de neumático se distingue de un convencional por llevar grabado en el flanco un símbolo de un copo de nieve dentro de un perfil de una montaña con tres picos. Dicho símbolo se ha convertido en habitual para señalar a los neumáticos que, en principio, se adaptan mejor a las condiciones invernales que los convencionales.
Sin embargo, es habitual encontrar en los catálogos de las marcas los denominados neumáticos M+S (Mud and Snow). Estos, que en principio ofrecen un agarre superior al circular sobre barro o nieve, en la práctica pueden no resultar tan eficaces en condiciones de frío extremo como los 3PMSF. De hecho, al no haber sido evaluados por un laboratorio independiente, es el propio fabricante el que determina sus cualidades.
Así pues, los neumáticos M+S no garantizan la misma eficacia en condiciones de nieve o hielo, ya que pueden no estar diseñados específicamente para esas situaciones. Por el contrario, los neumáticos con el símbolo 3PMSF han pasado pruebas que demuestran su idoneidad para circular sobre nieve sin necesidad de cadenas.
Es por ese motivo que, en países como Francia, durante la época considerada más fría (del 1 de noviembre al 31 de marzo) sólo se permitirá el acceso a determinadas carreteras con los neumáticos 3PMSF, siempre que el dibujo tenga una profundidad mínima de 4 mm en cada una de las ruedas. Como alternativa, se deben llevar obligatoriamente en el coche unas cadenas.
¿Qué ocurre en España?
Por el momento, España no ha implementado una normativa específica en cuanto al uso de neumáticos 3PMSF. Sin embargo, las multas por llevar neumáticos no homologados o desgastados ya están en vigor. La multa por no llevar neumáticos homologados puede ser de 500 euros, además de la inmovilización del vehículo. Si los neumáticos están desgastados, la sanción asciende a 200 euros por cada neumático que no cumpla con las condiciones mínimas de seguridad.
Es por ese motivo que resulta imprescindible hacer una revisión del estado de los neumáticos cuando un coche visita el taller, y advertir al cliente de los riesgos que conlleva no llevar correctamente equipado el vehículo para el tipo de uso que se le va a dar, o para la zona por donde vaya a circular, sea de forma frecuente o puntualmente.



