Los amortiguadores presionan las ruedas de un vehículo para que mantengan el contacto con la carretera, lo que permite una dirección y frenada seguras. El amortiguador regula el rebote de un muelle, empujándolo para que retroceda hacia su extensión normal, manteniendo estable y seguro al automóvil en contacto con la carretera.
En este artículo KYB se dirige a los profesionales para contarles por qué los amortiguadores deben ser sustituidos y cómo detectar que es momento de hacerlo.
¿Por qué son importantes?
Los amortiguadores son fundamentales para la seguridad vial, al ser responsables de mantener los neumáticos de un vehículo en contacto con la carretera. Sin la tracción adecuada, es posible que un vehículo no pueda detenerse de forma segura.
Con solo un amortiguador desgastado, la distancia de frenado a 30 mph (50 km/h) puede verse incrementada hasta en dos metros. Esa podría ser la diferencia entre detenerse de manera segura y tener un accidente.
¿Por qué deben ser sustituidos?
KYB recomienda la sustitución de amortiguadores cada 80.000 km. ¿Qué puede pasar si no se hace? Atención al vídeo…
Los amortiguadores disponen de válvulas que ayudan a crear la resistencia necesaria cuando el aceite pasa por ellos.
Tras 80.000 km, el fluido habrá pasado por estas válvulas más de 75 millones de veces, provocando un desgaste y deterioro graduales. Ello implica que pasa más fluido y el amortiguador es menos eficaz.
Precisamente el hecho de que el deterioro sea gradual es la causa de que, para los conductores sea muy difícil identificar en qué momento necesitan sustituir sus amortiguadores.
Síntomas de amortiguadores desgastados
Este deterioro gradual es la razón por la que es importante que los profesionales de la reparación estén al corriente de las señales de los amortiguadores desgastados. Si un cliente describe alguna de las siguientes, puede significar que sus amortiguadores están desgastados y necesitan ser sustituidos:
Cómo comprobar si los amortiguadores están deteriorados
Las pruebas de conducción de vehículos (especialmente entre los que tienen más de 80.000 km/50.000 millas) son una forma ideal de diagnosticar problemas en la suspensión, ayudando, además, a explicar dichos problemas al conductor.
Selecciona una ruta de 3 minutos y a 1 milla (1,61 km) de su taller que sea silenciosa y que pueda utilizar de forma continuada. Su velocidad no deberá exceder de 30 mph (50 km/h) y debe incluir lo siguiente:
Una vez que haya establecido una ruta, es importante que esté alerta ante cualquiera de los siguientes síntomas:
-Hundimiento del morro del vehículo al realizar frenadas de emergencia.
-Conducción imprecisa al circular por una carretera con baches o al pasar sobre los propios baches.
-La parte trasera del vehículo se hunde al acelerar.
-Ruidos, vibraciones del volante y cualquier irregularidad en la dirección.
-Balanceo excesivo de la carrocería al cambiar de carril o al girar.
-Al frenar, utilice como punto de referencia la línea donde el salpicadero se encuentra con el parabrisas para comprobar las veces que el automóvil rebota tras detenerse. No debe producirse más de un rebote. El espejo retrovisor es una buena forma de comprobar el hundimiento en la aceleración.
-Asegúrate de descartar cualquier otro factor como pueden ser neumáticos poco inflados, muelles endebles/rotos, o cualquier movimiento excesivo en el resto de componentes de la suspensión, como rótulas y bujes.
Amortiguadores de KYB
KYB cuenta con más de 4.000 amortiguadores en distintas gamas, incluidos los bitubo, monotubo, de aceite o de gas. Todos incluyen una garantía de 2 años. Consulte a su distribuidor de KYB para obtener más información.





