Los talleres madrileños están preocupados por su rentabilidad; esta es la cuestión que más les inquieta de cara a su futuro próximo. El primer “Informe de Actividad y Clima Empresarial en el Sector de los Talleres de Madrid” elaborado por ASETRA aporta datos que profundizan en este asunto y permiten tomar perspectiva de la situación en la que se encuentran estos negocios…
Empezando por la rentabilidad, como refleja el estudio, apenas el 27% de los talleres madrileños está razonablemente satisfecho con la rentabilidad de sus negocios y solo un 6% está muy satisfecho.
Y es que, de entre los talleres madrileños encuestados apenas un 32% asegura haber mejorado su rentabilidad, mientras que el 37% la habría mantenido y el 30% la habría reducido entre los meses de enero y abril respecto al cuatrimestre anterior.
Por tanto, ¿están los empresarios satisfechos con el beneficio obtenido? En su mayoría, no. Los que declaran encontrarse poco o nada satisfechos representan el 41% y el 27%, respectivamente, mientras que el 26% declara estar razonablemente satisfecho y sólo un 6% dice estar muy satisfecho.
Más actividad…
Y esta falta de rentabilidad que perciben los empresarios en sus negocios se dan a pesar de los datos de actividad, que ha crecido. Sin embargo, más actividad no tiene por qué significar más rentabilidad.
En primer lugar, la mayoría de los negocios que trabajan mecánica, carrocería y neumáticos aseguran haber aumentado su actividad -así lo señalan el 58,8%, el 40,7% y el 45,8%, respectivamente-.
Por otro lado, el 26,5% de los electromecánicos declaran haber mantenido el mismo nivel de actividad -frente a un 14,7% que señala que este ha bajado-, al igual que el 33,6% de los carroceros -frente al 25,7% que ha visto reducida su actividad- y el 29,2% de los especialistas en neumáticos -aunque el 25% dice tener menos trabajo-.
Eso sí, miran al futuro con optimismo: los negocios de todas las especialidades esperan mejorar su carga de trabajo. Así lo espera el 68,8% de los electromecánicos, el 55,5% de los carroceros y el 60,2% de los neumatiqueros.
¿Qué pasa con la facturación?
En segundo lugar, la facturación. ¿Cómo está actuando en los negocios? Por especialidades, el 51,6% de los electromecánicos aseguran haber mejorado sus ventas. Un porcentaje que baja al 37,7% en el caso de los carroceros y al 39,1% en el de los especialistas en neumáticos.
Todas las especialidades esperan mejorar su facturación en los próximos meses. Los que más creen en ello son los electromecánicos -el 61,8%-, seguidos de los carroceros -lo piensa el 46,5%-, aunque, de lo contrario, en este caso también son más los que creen que los próximos meses venderán menos, pasando de ser el 18,5% a ser el 21,4% los que piensan así.
En el caso de los neumatiqueros el 43,4% también cree que crecerá su facturación los próximos meses.
¿Qué les preocupa?
Si se les pregunta por sus preocupaciones, la respuesta más repetida es “conseguir una rentabilidad adecuada”, seguido de “la captación y retención de talento”.
De hecho, el 77% de los talleres encuestados conservaba el pasado cuatrimestre los mismos empleos que en el anterior. Asimismo, a pesar de que el 54% de los talleres estima necesario aumentar su plantilla, apenas un 19% lo hizo y un 4% incluso la redujo. El 41% considera que no necesita reforzarla y apenas un 5% cree que tiene un equipo excesivo.
Siguiendo con sus preocupaciones, lo tercero que más les inquieta a los talleres madrileños es “el creciente poder de negociación de clientes corporativos como réntings y aseguradoras”. Después de ello, “los talleres ilegales”, “el impacto de la descarbonización y el auge del coche electrificado”, “el impacto de las nuevas tecnologías en los mantenimientos y reparaciones”, “alcanzar un nivel de actividad adecuado”, “el acceso a la formación e información técnica” y la “transformación digital del taller”.
¿Cómo valoran a sus proveedores y fabricantes?
El estudio de Asetra refleja que, en general, el aporte que los proveedores del taller realizan a sus negocios es positiva. La nota media más elevada la consiguen los fabricantes de recambios y equipamiento, seguidos de los distribuidores y de las redes de talleres. Las asociaciones empresariales a las que pertenecen los talleres reciben un notable alto.

