Reparar antes que sustituir. Esa es una de las claves que explican los resultados de RIC Madrid en materia de sostenibilidad. El taller ha presentado su Informe de Circularidad 2025, elaborado por Cesvimap, que sitúa su índice de reparabilidad en el 83%, por encima tanto de la media de los talleres de Madrid -que se sitúa en el 80,89%-, como de la media nacional -que se sitúa en el 72,78%-.
El indicador mide la capacidad del taller para reparar componentes en lugar de sustituirlos por piezas nuevas, reduciendo de esta manera la generación de residuos y el consumo de materias primas, además de las emisiones asociadas a la fabricación y transporte de nuevos componentes.
Durante el pasado ejercicio, RIC Madrid evitó convertir en residuos 1.754 paragolpes de plástico, 61 faros y pilotos y 3.269 piezas metálicas, lo que para Francisco Javier Alfonso Peña, responsable de Ingeniería de Cesvimap, demuestran que «sostenibilidad y rentabilidad pueden avanzar de la mano».
Pero la aportación de RIC Madrid a la economía circular no se limita a la reparación de componentes: el informe también analiza qué sucede con los residuos que inevitablemente genera la actividad del taller.
Los datos muestran que el 71,90% de los residuos generados durante 2025 se destinó a procesos de valorización, mientras que únicamente el 6,19% terminó en eliminación.
Para Dionisio Cerdán, el informe supone una herramienta para conocer de forma objetiva el impacto ambiental de la actividad y detectar áreas de mejora. Por este motivo, el responsable de RIC Madrid agradecía «el apoyo permanente de Cesvimap y Mapfre» durante el proceso: «Medir nuestro impacto con criterios objetivos, identificar oportunidades de mejora y seguir avanzando hacia un modelo de reparación cada vez más eficiente y sostenible».



