El arranque de 2025 ha traído más coches a los talleres y un repunte en la facturación, pero no así en los beneficios. Esta es la principal conclusión de la II Encuesta de Actividad y Clima Empresarial en los Talleres Españoles, elaborada por Conepa, que refleja un sector activo y con buenas perspectivas, pero todavía lastrado por la dificultad de convertir el aumento de trabajo en rentabilidad real.
Según el informe, elaborado con las respuestas de 286 talleres de todo el país, seis de cada diez empresarios no están satisfechos con el retorno económico de su actividad, pese al incremento de las reparaciones y de los ingresos durante el primer trimestre del año.
Más actividad, más ingresos… pero márgenes estancados
El estudio confirma que los talleres de electromecánica son los que mejor comportamiento han tenido: el 60% declara haber incrementado su carga de trabajo y un 57% reconoce que su facturación ha crecido. En el caso de chapa y pintura, la mejora es más discreta (40% en actividad y 39% en facturación), mientras que los especialistas en neumáticos apenas superan el 30%.
En cuanto a rentabilidad, la foto es muy distinta: solo el 38% afirma haber mejorado sus márgenes. Un 34% asegura que los ha mantenido y un 28% reconoce que han empeorado. La percepción general es de desencanto: el 41% de los talleres se declara poco satisfecho con su situación económica y un 21%, nada satisfecho.
Costes al alza y presión de aseguradoras
Entre las razones de esta brecha entre facturación y rentabilidad destacan el incremento de los costes operativos, la presión en precios ejercida por aseguradoras y empresas de rénting y la dificultad de trasladar los costes reales al cliente final.
De hecho, la encuesta identifica tres grandes preocupaciones comunes en el sector: conseguir una rentabilidad adecuada, en primer lugar; captar y retener profesionales cualificados, en segundo; y afrontar la negociación con grandes clientes.
Formación e inversión: asignaturas pendientes
Muchos talleres buscan mejorar su competitividad mediante la inversión en equipos y la formación de su plantilla. Sin embargo, solo el 54% de los encuestados ha participado en cursos de actualización durante el último año, un porcentaje inferior al registrado en ejercicios anteriores.
Los contenidos más demandados siguen siendo los relacionados con electrificación, ADAS, carrocería avanzada y gestión técnica, aunque sorprende el bajo interés por la gestión empresarial: únicamente un 9% de los talleres se ha formado en este ámbito, a pesar de que podría marcar la diferencia en la mejora de la rentabilidad.
Un sector con bases sólidas
Aun con estos retos, el sector se muestra confiado en su futuro inmediato. Los talleres encuestados otorgan un 8 sobre 10 a la solidez de su negocio a medio plazo, una cifra que refleja su capacidad de resistencia en un entorno complejo. La antigüedad media de los negocios supera los 18 años, lo que confirma su estabilidad estructural.
La encuesta de Conepa deja un mensaje claro: el sector avanza en actividad y facturación, pero la rentabilidad sigue siendo el gran desafío. Resolver esta ecuación será clave para que los talleres españoles sigan siendo competitivos en un mercado en plena transformación tecnológica y normativa.



