El sensor de picado es el componente que permite detectar la detonación y proteger la mecánica frente a combustiones anómala. Se instala en la parte exterior del bloque motor y su misión es registrar las vibraciones características que se producen cuando aparece el fenómeno de la detonación o combustión por pulsos. Estas vibraciones se transmiten a través del bloque y son captadas por el propio sensor, que las convierte en señales eléctricas de tensión.
La unidad de control del motor filtra y evalúa estas señales, asignándolas al cilindro correspondiente. Cuando se detecta picado, la gestión electrónica actúa de inmediato retrasando el punto de encendido del cilindro afectado. Este desplazamiento del encendido hacia una posición más tardía se mantiene hasta que desaparece la combustión anómala, evitando así daños graves en pistones, válvulas o cojinetes.
Gracias a este sistema, el motor puede trabajar con el mayor rendimiento posible sin comprometer su fiabilidad, adaptándose de forma continua a las condiciones de carga, temperatura y calidad del combustible.
Síntomas de un sensor de picado defectuoso
Cuando el sensor de picado deja de funcionar correctamente, la unidad de control ya no puede gestionar con precisión el encendido. En la mayoría de los casos, el sistema entra en un modo de funcionamiento de emergencia para proteger el motor.
Los síntomas más habituales que pueden alertar al profesional del taller son:
Encendido del testigo de avería del motor en el cuadro de instrumentos.
Registro de uno o varios códigos de avería en la memoria de la unidad de control.
Pérdida de rendimiento del motor, especialmente en aceleraciones.
Aumento del consumo de combustible debido a estrategias de encendido más conservadoras.
Estos indicios no siempre apuntan de forma directa al sensor, por lo que es imprescindible realizar una comprobación sistemática antes de sustituir componentes.
Principales causas de avería del sensor de picado
Las averías relacionadas con el sensor de picado pueden tener orígenes muy diversos, tanto eléctricos como mecánicos. Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Cortocircuitos internos en el propio sensor.
- Roturas o daños en el cableado.
- Cortocircuitos en los cables del mazo.
- Daños mecánicos provocados por golpes o vibraciones excesivas.
- Fijación incorrecta al bloque motor o par de apriete inadecuado.
- Presencia de corrosión en conexiones o terminales.
Una inspección visual inicial puede ayudar a descartar algunas de estas causas antes de pasar a mediciones más avanzadas.
Procedimiento de búsqueda de fallos en el taller
El diagnóstico del sensor de picado debe seguir una secuencia lógica para evitar errores y pérdidas de tiempo:
Lectura de la memoria de averías con el equipo de diagnosis.
Comprobación de que el sensor está correctamente asentado en el bloque y fijado con el par de apriete especificado por el fabricante.
Revisión del estado de las conexiones eléctricas, enchufes y cables, verificando que no existan roturas ni signos de corrosión.
En vehículos más antiguos, comprobación adicional del punto de encendido.
Comprobación eléctrica con multímetro
Para verificar el cableado, se debe comprobar la continuidad entre el conector del sensor de picado y el conector correspondiente en la unidad de control. El valor teórico debe ser inferior a 1 ohm, siempre utilizando el esquema eléctrico del vehículo para identificar correctamente los pines.
A continuación, se revisa la masa en los pines del conector del mazo de cables, con la unidad de control desconectada. En este caso, el valor teórico debe ser de al menos 30 megaohmios. Conviene tener en cuenta que algunos pines pueden actuar como protección y ofrecer paso a masa.
Comprobación con osciloscopio
Con el motor a temperatura de servicio, se conectan las sondas del osciloscopio entre el pin del sensor de picado en la unidad de control y masa. Al golpear brevemente la válvula de mariposa, el oscilograma debe mostrar un aumento claro de la amplitud de la señal.
Si la señal no es suficientemente clara, se puede golpear suavemente el bloque motor cerca del sensor. En caso de que no se detecte ninguna variación, es indicativo de que el sensor o el circuito de conmutación presentan una avería.
Recomendaciones de montaje
Durante la instalación del sensor de picado, es fundamental respetar el par de apriete indicado por el fabricante. No deben utilizarse arandelas ni anillos elásticos, ya que pueden alterar la transmisión de vibraciones y provocar lecturas incorrectas. Un montaje adecuado es clave para garantizar un funcionamiento fiable y una correcta protección del motor.
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