«El pasado sábado 6 de junio Siauto celebraba su asamblea y, al día siguiente, una jornada de formación. Sí, Siauto. La cooperativa que lleva en su propósito reinventar la relación de los talleres de carrocería con las compañías de seguro. Pues sí, el caso es que siguen vivos. Por poco, pero siguen vivos. Me invitaron y acudí, con más curiosidad por saber qué es del proyecto que por interés realmente informativo. Y lo que encontré me sorprendió. ¿Conclusión? Creo que tienen otra oportunidad.
Porque lo han tenido difícil: la salida de su histórico director general José Ramón Devasa fue traumática a muchos niveles. O a todos los niveles, más bien, creando en el seno de la cooperativa una guerra civil que primero terminó con la salida del que fuera su primer presidente y quizá su primer gran alma máter, el empresario coruñés Fran Vales; y al final con la salida de muchos históricos integrantes en tropel para crear de forma paralela un proyecto que se alimenta en parte del trabajo realizado en el seno de Siauto durante los últimos años: la asociación Aryda, a la que merecerá la pena estar también atentos.
El caso es que lo han pasado mal, los baches han sido casi insalvables, pero han podido salir adelante. Y lo que pude ver el sábado fue un grupo de profesionales con las cosas muy claras, que pueden volver a tomar las riendas de un proyecto que en su día fue realmente esperanzador y que, a día de hoy, lo sé porque me lo cuentan de primera mano, sigue siendo un balón de oxígeno para muchos talleres de carrocería.
Siauto no es para todos los talleres, es evidente, pero es sin duda una opción muy interesante para un perfil muy concreto.
Salvando las distancias de las luchas internas, de los debates que han terminado con la salida de muchos de sus hoy exintegrantes, me parece una buena noticia que Siauto siga vivo y que ahora, por fin, lo haga con salud. Porque un Siauto sano es bueno para el sector.
Hoy forman parte de la cooperativa cerca de ciento cuarenta talleres -como socios o en cualquier otra modalidad-, una cifra que después de todo lo vivido podría entenderse como su ‘suelo’. Sin presencia mediática, pasándolas realmente canutas en los últimos años, suman un volumen de integrantes que ya quisieran muchas redes de talleres en España. Es señal de que su mensaje llega y de que lo que hacen aporta, por lo que no me cabe duda de que si siguen con el rumbo que me contaron volverán pronto a los más de doscientos integrantes con los que contaron en su época más dorada.
Podría hablar del contenido de la jornada, de la cantidad de asistentes o de la parte más institucional de Siauto, pero en este caso creo que lo realmente relevante es que la cooperativa sigue viva y que, ahora sí, están en disposición de hablar de lo que aportan con el propósito de sumar apoyos… Y no se cierran a nada.
Siauto está de vuelta. Nunca se fue, pero se había ido… Si los que ahora la llevan adelante logran devolver la cooperativa al camino del que nunca debería haber salido será, sin duda, una de las mejores noticias para el sector este año.
Merecerá la pena estar atentos».



