En su congreso celebrado recientemente en Madrid, bajo el lema ‘Despierta o cierra’, Siauto denunciaba las ilegalidades y malas prácticas que algunos peritos y compañías de seguro cometen contra los talleres de chapa y pintura con más frecuencia de la que deberían.
De ello se encargarían Gaspar Pedreño (TallerBox, en Murcia) y Jesús Lecea (Mutilva, en Pamplona), quienes mencionaban en primer lugar las derivaciones forzadas que realizan las compañías recurriendo a estrategias como la denominación de ‘non gratos’ a aquellos talleres que deciden sacudirse la presión a la que son sometidos -y que dejan de existir en las bases de datos de las compañías, con la grave dificultad que esto revierte en los usuarios que desean elegirles como centro reparador-, o pólizas como la archiconocida ‘Tú Eliges’ de Mapfre.
Sobre estas prácticas, Lecea aseguraba que quien es perjudicado en última instancia «es el asegurado, que es el consumidor, y lo están discriminando». Lamentaba a continuación que las aseguradoras no estuvieran siendo, por norma general, transparentes con sus clientes.
Y luego pasaba a analizar el denominado compromiso de pago, otra forma de presionar a los talleres: “Una mentira”, afirmaba rotundo, «porque quien tiene derecho a recibir la indemnización es el asegurado o el propietario del vehículo, que es quien hace el crédito al taller y por tanto el que da compromiso». A lo que Gaspar Pedreño (TallerBox, Murcia), añadía: «La compañía aquí no manda nada, pero nos han hecho creer que las que deciden a quién se le paga son ellas para ponernos contra las cuerdas y sembrar el miedo”.
Lecea aseguraba que, tal y como recoge la ley, una vez realizada la reparación y realizado el trámite de la cesión de crédito del usuario al taller, el negocio de reparación debe cobrar a los cuarenta días. Y si no es así, debe reclamarse: «Pero hay que insistir porque las compañías se dedican a ganar dinero de tu taller: un día les metes caña y si al siguiente dejas de metérsela, te vuelven a robar”, afirmaba el de Pamplona.
No tramitar los siniestros cuando no los comunica el tomador del seguro es otra ilegalidad de las compañías que mencionaba la cooperativa durante el congreso: “Saben que si el asegurado llama lo van a poder derivar, sobre todo al que tiene un siniestro cada mucho tiempo. Tienen un argumentario muy potente y son grandes multinacionales con una enorme credibilidad para la gente de a pie, así que si le dicen al cliente que un taller no aparece en la base de datos, se lo cree. Poneos en su piel”, comentaba Lecea.
Por otro lado, mencionaban la obligación a indemnizar de las aseguradoras, -pagos fuera de plazo, solicitud de justificantes de pago, o contar los restos en los siniestros totales cuando el vehículo está en el taller para reparar en lugar de en el desguace- y la vulneración de la ley de Competencia al primar a los peritos por realizar una intensa labor de derivación: “Con esta práctica están controlando el mercado de terceros: el de la reparación, cuando el suyo es el de vender seguros».
Los peritos…
Antes de ir al ‘quid’ de la cuestión, Pedreño aseguraba vivir en su taller una situación con la que muchos congresistas se veían identificados: tener muy buena relación personal con la mayor parte de los peritos que van a su taller, pero que luego no le tratan bien profesionalmente hablando.
Lecea y Pedreño mostraban a los asistentes casos prácticos reales de manipulación de periciales: peritaciones con la casilla de material certificado de Centro Zaragoza marcada, lo que abarata considerablemente -hasta un 20% o más- la partida de los materiales: “Una aseguradora con la que no tengo relación comercial no me puede imponer un baremo”, denunciaba Lecea.
Asimismo, mostraban valoraciones periciales manipuladas manualmente o en las que no se usa el bastidor del coche para identificar el vehículo, reduciéndose considerablemente el precio de la reparación.
Con estas realidades sobre la mesa, Pedreño y Lecea animaban a los congresistas a quejarse “de forma masiva” ante estas malas prácticas para generar documentación que después presentar ante el Tribunal de Competencia: “Con 70 talleres activos seriamos capaces de cambiar la forma en que nos tratan las aseguradoras”.


