Siauto, la cooperativa de talleres de carrocería que desde 2018 intenta ‘reinventar su relación con las compañías de seguro’, celebraba el pasado sábado en Torrejón de Ardoz (Madrid) su último congreso, que concentró a 220 asistentes, la mayor cifra conseguida hasta ahora. Durante los últimos meses han trabajado en la instauración de un modelo que han probado en una decena de talleres de la cooperativa, con excelentes resultados.
Uno de los grandes pretextos de la cita era hablar de este cambio de rumbo, que en cierto modo muchos dentro de la entidad estaban solicitando. Porque a pesar de que en un inicio la apuesta por la judicialización de los casos -fueron muchas las reclamaciones que se tramitaron contra las compañías- tuvo sus frutos, se trata de una vía que lleva a muchos de los empresarios a esperar durante meses, años incluso, la resolución de muchos de los procesos que se inician. Necesitaban un nuevo enfoque, y eso es lo que vinieron a contar.
Bajo el lema ‘Despierta o cierra’, Siauto exponía, ante sus talleres asociados y los que sin serlo quisieron conocer de cerca su proyecto -uno de los objetivos del evento precisamente consistía en gana adeptos para la causa entre aquellos que aún no forman parte de la cooperativa, bien sea en forma de socio o bien de ‘taller cliente’-, el estado actual de la carrocería en España, las ilegalidades y malas prácticas que peritos y compañías cometen contra los negocios del sector -puedes leer la noticia pinchando aquí-, así como estrategias para combatirlas.
Antes de detenerse en estos dos últimos puntos, Gaspar Pedreño (TallerBox, en Murcia), el maestro de ceremonias, lanzaba una de las ideas importantes de la jornada: “Nueve de cada diez reparaciones que se hacen en el taller las pagan las compañías”, lo que significa que “nueve de cada diez veces el cliente no mira el presupuesto”. Esto, decía, es “una gran oportunidad”. Quería hacer reflexionar a los congresistas, para que en lugar de ver el problema se enfocaran en la solución.
Pedreño explicaba que, por ley, las aseguradoras están obligadas a pagar las facturas y que, por tanto, el taller debe repercutir los costes, como los administrativos, en su mano de obra: “Aunque existe una negociación a nivel pericial, no debería haberlo a nivel de precio hora porque el taller es nuestra casa y los precios los fijamos nosotros. Eso sí, dentro de una coherencia”, señalaba Pedreño.
Cómo combatir las ilegalidades
En la segunda parte del congreso, en torno a la que giró todo el encuentro y a la que solo podrían asistir sus socios -o los talleres que pagaran estas horas del encuentro, entendidas como formación-, Siauto se centraba en algunas estrategias para combatir las ilegalidades que los peritos y compañías cometen contra los talleres de carrocería y “darle la vuelta a la tortilla”. Dos proyectos serían los protagonistas: PRI (Peritaciones Rápidas Independientes), destinadas a contar con una valoración previa a la visita de los peritos, para tener más información a la hora de negociar, pudiendo además hacer partícipe al usuario del presupuesto de reparación de su vehículo; y Control Asegurador, una plataforma en la que quedarán registradas todas las reclamaciones de los talleres cuando una aseguradora lleve a cabo una acción que vulnere sus derechos o los de su cliente.
Del primero de los proyectos, Jesús Lecea (Mutiva, en Pamplona) y Gaspar Pedreño, la importancia de elaborar una preperitación antes de que el perito llegue al taller, algo que “no suele hacerse”: “Hay pasos que nos estamos saltando y estamos empezando el partido tarde”, se refería Lecea.
“Si no tenemos un presupuesto, no sabemos lo que el perito nos va a quitar. Es mejor empezar con uno para comparar y negociar hacia abajo, que no tenerlo y tener que negociar hacia arriba. Eso va a costar ‘un disparate”, apuntaba Pedreño. Por otro lado, Lecea incidía en que elaborar una preperitación es una buena manera de explicar al cliente qué se le va a hacer en el coche y cuánto cuesta, que acepte la reparación y hacerse con su confianza: “Es una manera de definir un procedimiento de trabajo para poner el cliente de nuestro lado como nosotros estamos del suyo”.
Del segundo proyecto, Siauto hacía hincapié en la importancia de reclamar todo “lo que no queramos que se repita” como estrategia para cambiar el comportamiento de las compañías. Y explicaban cómo hacerlo: de manera “continuada y en masa”, poniendo una queja primero en atención al cliente de la compañía y después escalándola a la Dirección General del Seguro (DSG, encargada de controlar el funcionamiento de las aseguradoras), se haya solucionado o no la incidencia porque lo que queremos es “denunciar ante este organismo que ha ocurrido una ilegalidad” para que se tome consciencia, medidas y no se repita.
Para hacer este trámite, que puede resultar pesado para los clientes puesto que la DGS solo permite comunicaciones por escrito y presentando DNI o certificación digital, Siauto presentaba su proyecto Control Asegurador, una plataforma que ya han desarrollado para que los talleres dejen constancia de estas quejas como representante del asegurado, que habría firmado anteriormente una autorización para ello.



Buenas tardes:
En principio no hay que partir de una situación de inferioridad Taller/Aseguradora, ni hay que presupuestar por lo alto ni por lo bajo. La LCS(Ley del Contrato de Seguro) en el párrafo primero del artículo 38 indica lo siguiente:
Artículo treinta y ocho.
«Una vez producido el siniestro, y en el plazo de cinco días a partir de la notificación
prevista en el artículo dieciséis, el asegurado o el tomador deberán comunicar por escrito al
asegurador la relación de los objetos existentes al tiempo del siniestro, la de los salvados y
la estimación de los daños», es decir, a partir de este momento el asegurado debería de aportar una «VALORACION DE DAÑOS» que bien podría ser una PERITACION, para que pueda ser contrastada con cualquier otra que aporte la compañía aseguradora.
Personalmente y como ,perito justo que soy, considero que se ha de revertir la situación, hay que asesorar al cliente en la buena dirección y hay que poner a su disposición todos los medios a su alcance, buenos técnicos de taller, Peritos, Abogados y Corredores que defiendan sus intereses en materia de siniestros, valoraciones correctas, interpretación correcta de las coberturas(hay muchos siniestros que se rehúsan ilegalmente y la gente por no gastar en abogados ,asume), hay que volver a releer la Ley del Contrato de Seguro en cada siniestro que tengamos para ajustarnos correctamente a lo que en ella se indica, por supuesto que me refiero a la tramitación de siniestros correctos, reales, que han ocurrido etc, hay que eliminar de esta filosofía todos los siniestros que puedan ser fraudulentos.
Por otra parte hay que estudiar una fórmula para calcular el precio de hora de cada taller en base a la estructura de su negocio, medios técnicos y administrativos puestos a disposición y cumplimiento de todas las normas legales que le sean de aplicación, creo que un equipo de economistas podría establecer una fórmula universal para el cálculo del precio de hora que sea aceptada de forma universal.
En fin, queda mucho camino que hacer, pero lo más importante es aunar esfuerzos e implicar a todas las partes interesadas, talleres, peritos, abogados ,corredores de seguro.
UN SALUDO