Standox recoge la historia de René Sahli gerente del taller René Sahli en Aesch (Suiza) y que goza de una gran reputación entre los propietarios de automóviles clásicos de la región. Esta historia comienza con un Porsche Targa de 1969, de color naranja brillante. En un primer momento llegó al taller porque el propietario quería que se le reparara una pequeña zona de óxido.
Sahli afirma que el óxido suele ser habitual en vehículos tan antiguos, «ya que en aquella época el sellado de cavidades o el galvanizado todavía no se conocía mucho». Pero una vez examinado el coche en profundidad observó que era mucho más que sólo una pequeña zona. «Los umbrales de las puertas, sobre todo, estaban en bastante mal estado. Una reparación parcial en un deportivo descapotable que tenía casi medio siglo de antigüedad no hubiera sido la mejor solución», aclara.
Una vez conocido el estado del vehículo el gerente del taller decidió eliminar la pintura antigua por completo. Para ello sacó los paragolpes, las aletas y los capós delantero y trasero, y los envió a una empresa especializada de Stuttgart (Alemania).
Originalmente el Targa se pintó de color ‘Signal Orange’’ un color cálido y brillante que se ve perfecto en los descapotables a la luz del sol, explica. Para la restauración Sahli tuvo acceso a las muestras de color originales de Porsche y se valió también del espectrofotómetro Genius de Standox.
Aclara que «es importante garantizar que el color de la reparación y el original se comporten de forma similar. Por consiguiente, utilicé el moderno espectrofotómetro en combinación con el programa Standowin iQ y la excelente base de datos de colores, ya que juntos ofrecen los mejores resultados».
Para reproducir el color correcto consultó a los técnicos del distribuidor suizo de Standox, André Koch AG, que se encuentra en Urdorf, cerca de Zúrich. Finalmente decidió mezclar el color Signal Orange con pinturas 2K de Standox, pintando así todas las piezas del vehículo.
Tras el montaje y los retoques finales con pulimento de cera, el proyecto finalmente se completó casi un año después de la primera revisión. «El cliente estuvo encantado con el resultado. Pero tuvimos que darnos prisa para que pudiera disfrutar de su Targa durante el verano», cuenta.



