La evolución tecnológica del automóvil, debida en gran medida al desarrollo del equipamiento electrónico e informático, ha provocado que el taller sea, en la gran mayoría de ocasiones, el único lugar donde pueda solucionarse una avería electrónica.
Norauto ha identificado las cinco averías electrónicas más frecuentes que, aunque en ocasiones afectan a los tradicionales fusibles y relés, en muchas otras proceden de piezas inaccesibles para un usuario sin los conocimientos técnicos ni las herramientas necesarias, como el sensor FAP o de presión diferencial, la bobina de encendido, la válvula EGR y la sonda Lambda.
Según los especialistas de la cadena de mantenimiento y equipamiento del automóvil, este tipo de fallos generan preocupación entre los conductores, ya que no son visibles a simple vista y requieren diagnósticos especializados, además de una adecuada capacidad para explicar al cliente en qué consiste exactamente la avería y su solución.
Fusibles y relés
Los fusibles son esenciales para la protección eléctrica del vehículo. Si se funden, deben ser reemplazados para restaurar el funcionamiento del circuito afectado. Por su parte, los relés permiten gestionar circuitos electrónicos con baja potencia, asegurando el correcto aislamiento de las señales eléctricas. Al igual que los fusibles, su sustitución es sencilla y necesaria cuando fallan.
Sensor FAP o de presión diferencial
Este sensor informa sobre la saturación del filtro antipartículas. Si los datos proporcionados son incorrectos, se genera una avería en el sistema de anticontaminación, lo que activa un testigo de alerta en el cuadro de instrumentos.
Bobina de encendido
Fundamental en los motores de gasolina, la bobina de encendido eleva la tensión para generar la chispa necesaria para la combustión. Junto con las bujías, es una pieza clave del sistema de encendido.
Válvula EGR
Parte del sistema de reducción de emisiones, la válvula EGR permite la recirculación de los gases de escape con el objetivo de reducir la emisión de óxidos de nitrógeno (NOx), un contaminante que afecta la calidad del aire.
Sonda Lambda o sensor de oxígeno
Este sensor regula la relación aire/combustible durante la combustión. Un mal funcionamiento provoca un mayor consumo de combustible y un aumento en la contaminación. Además, el vehículo puede activar el modo de emergencia, limitando su potencia.
Cómo detectar estas averías
Muchas de estas averías se detectan inicialmente por la iluminación de un testigo en el cuadro de mandos. Sin embargo, advierten que no siempre ocurre así, por lo que recomiendan realizar diagnósticos electrónicos periódicos. Este procedimiento permite evaluar la salud electrónica del vehículo, identificar averías potenciales y anticipar soluciones de reparación.



