Cuando un vehículo es llevado a un taller para su reparación o mantenimiento, el cliente tiene la obligación de retirarlo una vez que el presupuesto ha sido aceptado o el trabajo ha sido completado. Sin embargo, en muchos casos, los coches permanecen en las instalaciones del taller durante días o incluso semanas sin ser recogidos, lo que genera un problema de espacio y posibles pérdidas económicas para el negocio.
La ley permite a los talleres cobrar gastos de estancia, pero bajo ciertas condiciones específicas. A continuación, vamos a ver en qué casos se pueden aplicar estos cargos y cuáles son los derechos de ambas partes, tanto del taller como del cliente.
¿Cuándo puede un taller aplicar gastos de estancia?
Según la normativa vigente, cuando el taller termina el trabajo, debe informar al cliente de que el vehículo está listo para ser recogido. Si pasan tres días hábiles y el cliente no ha recogido el coche, el taller puede empezar a cobrar un importe por cada día adicional que el vehículo permanezca en sus instalaciones.
Otro supuesto en el que el taller puede aplicar gastos de estancia es cuando el cliente no responde a un presupuesto realizado. Es decir, si el cliente solicita un presupuesto pero no se pronuncia sobre su aceptación o rechazo dentro de los tres días hábiles posteriores a su emisión, el taller tiene derecho a cobrar gastos de estancia a partir del cuarto día.
Asimismo, para que el cobro de la estancia sea válido, el coche debe estar en un espacio bajo la custodia del taller, es decir, en sus instalaciones y no en la vía pública u otro lugar sin vigilancia.
¿Cómo debe informar el taller sobre estos cargos?
Con transparencia y de manera clara el taller debe comunicar al cliente sobre la posibilidad de que se generen gastos de estancia. Lo ideal es que esta información esté reflejada en el resguardo de depósito o en el presupuesto.
Por otro lado, la ley no establece una tarifa fija para estos cargos, por lo que cada taller puede definir sus precios dentro de límites justificados.
Por tanto, el cobro de gastos de estancia es una medida legal y justificada cuando un cliente no recoge su vehículo en un plazo razonable. Sin embargo, es fundamental que el taller informe adecuadamente al usuario y establezca un importe proporcional. De esta manera, se protegerá el espacio y la operatividad del taller sin afectar a los derechos del cliente.



