El conflicto laboral que ha mantenido enfrentados durante meses a sindicatos y talleres de Málaga encara su recta final. La quinta reunión celebrada en el Sercla ha permitido alcanzar un preacuerdo para el nuevo convenio colectivo del sector, que introduce una novedad especialmente relevante para las empresas: su vigencia se prolongará durante cuatro años, hasta finales de 2029.
El acuerdo llega después de un proceso de negociación especialmente prolongado, marcado por diferentes reuniones, consultas a las empresas, movilizaciones y varias jornadas de huelga. La última sesión del Sercla, celebrada este martes 29 de septiembre, ha servido para acercar definitivamente las posiciones.
Un convenio con horizonte hasta 2030
La duración del acuerdo se ha convertido en uno de los principales elementos del preacuerdo. Las partes partían inicialmente de un convenio para tres ejercicios, pero finalmente se ha incorporado un cuarto año, correspondiente a 2029. De esta forma, las empresas no tendrán que volver a afrontar una nueva negociación colectiva hasta 2030.
La mayor duración del convenio adquiere especial importancia para los talleres en un contexto en el que la planificación de costes laborales y la contratación de profesionales se han convertido en cuestiones estratégicas para las empresas.
El coste laboral queda definido para cuatro ejercicios
El nuevo escenario también permite a los talleres conocer de antemano la evolución de los salarios durante todo el periodo de vigencia. Los incrementos pactados serán del 3,8% en 2026, del 3,45% tanto en 2027 como en 2028, y del 3% en 2029.
Además, se mantiene una cláusula de estabilización del 1% que entrará en juego si el IPC de cualquiera de los ejercicios supera el incremento salarial establecido para ese año. La fórmula permite fijar desde ahora el marco de actualización salarial para los próximos cuatro ejercicios, uno de los asuntos que más había dificultado el acercamiento entre las organizaciones empresariales y sindicales.
La jornada también se ajusta
El preacuerdo establece igualmente una reducción progresiva de la jornada anual. En 2026 se situará en 1.756 horas, para pasar a 1.754 en 2027, 1.753 en 2028 y 1.752 horas en 2029.
Para facilitar el ajuste anual, se establece además que el 24 y el 31 de diciembre y el 5 de enero tengan la consideración de jornadas no laborales, con el objetivo de evitar que se genere un exceso de horas al finalizar el ejercicio.
Una nueva ayuda vinculada a las altas capacidades
El convenio incorpora asimismo un cambio en el apartado de ayudas vinculadas a la discapacidad. El artículo 33 contempla ahora las “altas capacidades”, siempre que exista un diagnóstico acreditado y hasta que el menor cumpla 18 años. La medida estará condicionada, además, a la presentación de la correspondiente matrícula en los estudios.
Más tiempo de prueba en el grupo VII
El acuerdo introduce otro cambio en materia laboral: el periodo de prueba para el grupo VII se amplía de 15 días a un mes. Se trata de una modificación que se incorpora al mismo convenio que, tras meses de tensión, ha permitido finalmente acercar las posiciones de la patronal y los representantes de los trabajadores.
Del conflicto a la planificación
El principal efecto del preacuerdo para los talleres malagueños no está únicamente en cada una de las medidas pactadas, sino en el marco de estabilidad que se abre para los próximos cuatro años.
Fedama y AMA-Asomauto han defendido durante la negociación que las condiciones acordadas debían ser asumibles para las empresas, especialmente para el pequeño taller, mientras que las organizaciones sindicales mantenían sus reivindicaciones en materia salarial y laboral. Ahora, ambas partes han conseguido desbloquear el convenio después de un proceso que incluyó cinco mediaciones ante el Sercla y varias jornadas de huelga.
El siguiente paso será completar la tramitación del acuerdo. Si culmina definitivamente, los talleres de la provincia de Málaga contarán con un marco laboral definido hasta 2029, dejando atrás meses de incertidumbre y negociación.



