
Ellos, por su parte, pensaban que estaban recibiendo tal cantidad de dinero que “ya no necesitaban la seguridad de su trabajo”, según el portal Bloomberg. De esta manera, muchos de los primeros ingenieros que trabajaron en el proyecto del coche autónomo de Google, que ahora está bajo el paraguas de una nueva empresa llamada Waymo, han acabado montando sus propias empresas dedicadas a la investigación de la conducción autónoma. Osea, que ahora son competencia.
Por ejemplo, Chris Urmson, el que hasta entonces era el responsable del proyecto en Google, se marchó y fundó la empresa Aurora Innovation junto a Sterling Anderson, que hasta ese momento ocupaba el máximo cargo dentro de Tesla para la investigación y desarrollo del sistema Autopilot. Tesla ha acabado por acusar a su extrabajador de haber robado “centenares de gigabytes de información”.
Pero Urmson no ha sido el único. Otro grupo de empleados de Google fundó Otto, una firma firma dedicada al desarrollo de camiones autónomos, y otros, , como Bryan Salesky, han creado firmas como Argo AI, que acaba de recibir una inversión de 1.000 millones de dólares de manos de Ford.
Ahora que Google ha unificado su programa dentro de Waymo han cambiado la fórmula de estos salarios con una estructura de pagos más uniforme y equilibrada para todos los trabajadores.


