La caja de cambios automática de doble embrague se presenta como una opción tecnológicamente avanzada en el mundo de las transmisiones para vehículos. A diferencia de la caja manual convencional, este sistema es tanto robótico como secuencial, destacando por su complejidad y eficiencia.
Como explica TCMatic, en su funcionamiento, utiliza pares de engranajes al igual que una caja manual, pero lo que la distingue son sus cambios de marcha y controles de embrague, los cuales son electrohidráulicos y gestionados por un centro electrónico. A su vez, la transmisión automática de doble embrague exhibe características propias de una versión secuencial, es decir, no permite seleccionar cualquier relación de marcha. Es necesario seguir un orden específico al cambiar de velocidades, por lo que no es posible ir directamente de la segunda a la quinta marcha.
Pros y contras de la transmisión automática de doble embrague
El uso de la transmisión automática de doble embrague está en aumento gracias a la combinación de las mejores cualidades de las cajas manuales y automáticas:
- Rapidez en los cambios de marcha: La transición entre marchas es rápida y eficiente.
- Flexibilidad de elección: Ofrece la posibilidad de optar por cambios automáticos o manuales según las preferencias del conductor.
- Rendimiento mecánico: Garantiza un rendimiento mecánico destacado.
- Gestión motorizada eficiente: La gestión electrónica optimizada del motor contribuye a un mejor desempeño del vehículo.
- Peso y tamaño razonables: A pesar de su complejidad, mantiene un peso y tamaño adecuados.
A pesar de estas ventajas, esta tecnología no está exenta de algunos puntos débiles. Su precio es relativamente alto debido a la complejidad mecánica que conlleva. Además, el mantenimiento resulta más costoso debido a la presencia de dos embragues en el sistema.



