Tal y como recoge Europa Press, el dueño del coche acudió al taller porque había detectado en el interior del vehículo un sonido extraño, que luego resultó ser el maullido del cachorro.
Los técnicos del taller de la marca supieron de qué se trataba. Detectaron el sonido en el interior del parachoques del vehículo, así que lo levantaron y abrieron un agujero por el que más tarde consiguieron sacar al animal.
El propietario del lujoso coche dijo que el gato debía haber estado allí al menos durante catorce horas. Uno de los rescatadores, según parece, se ha ofrecido para quedarse con el pequeño cachorro. Al final, todos sanos y salvos.



