Dado que está en contacto directo con la carretera, el neumático sufre mucho desgaste, por lo que uno desgastado por debajo del límite legal, puede poner en peligro la seguridad del usuario y la de los demás. Y es que, explican desde la red, “el agarre disminuye y aumenta la distancia de frenado, multiplicando el riesgo de sufrir patinazos o el temido aquaplaning”. Aparte del peligro para la seguridad vial, explican, «circular con neumáticos en mal estado significa un gasto extra de combustible y más emisiones de CO2 a la atmósfera».
No obstante, pese a su importancia, 1,5 millones de vehículos circulan con los neumáticos en mal estado, según un reciente estudio de Goodyear y Race, lo que demuestra que, en ocasiones, se alarga el cambio de los neumáticos en exceso.
Dada la situación, desde Confortauto Hankook Masters aconsejan revisar el estado de los neumáticos de forma periódica y reemplazarlos por otros nuevos cuando sea necesario. Por eso, la red resume en cuatro señales de desgaste o deterioro que pueden evidenciar la necesidad de realizar el cambio de neumáticos en el coche.
Cuando la banda de rodadura del neumático es inferior a 1,6 mm

“Circular con neumáticos desgastados sin dibujo y sin la correspondiente profundidad de la banda de rodadura supone que nuestro vehículo frenará mal y sin control ante una emergencia”, aseguran desde Confortauto. Pero no sólo. Llevar los neumáticos desgastados es motivo de multa, ya que la DGT considera esta infracción como grave y la sanción es de 200 euros por neumático.
Cuando los neumáticos sufren un pinchazo o cualquier daño grave
Un neumático puede sufrir un pinchazo durante la conducción, pero es posible que no se detecte hasta llegar al destino elegido. Si esto sucede, se debe acudir de forma urgente a un taller para repararlo o reemplazarlo. Otros daños que pueden afectar gravemente a los neumáticos son los golpes contra baches, bordillos u otros elementos que se pueden encontrar por la carretera.
Si tras algún impacto de este tipo los neumáticos presentan alguna deformación evidente, como abultamientos, rozaduras, grietas o pliegues en las gomas será necesario cambiarlos, ya que su integridad estructural se habrá visto afectada, lo que aumenta en gran medida la probabilidad de un fallo repentino o un reventón.
Cuando neumático evidencia un desgaste anormal en la banda de rodadura
Si se observa un desgaste asimétrico (grandes diferencias en neumáticos del mismo eje), desgaste en el centro o bien desgaste en los bordes de la banda de rodadura, son síntomas evidentes que seguramente se deban a un problema mecánico, como un fallo de equilibrado, paralelismo, transmisión o suspensión. Pero también puede estar relacionado con el hecho de que el vehículo haya estado circulando a una presión inadecuada.
De este modo, hay que tener en cuenta que si los neumáticos no tienen la presión recomendada o la goma está desgastada, el contacto con la carretera disminuye. Por eso, se aconseja revisar la presión recomendada por el fabricante por lo menos una vez al mes, y siempre antes de un viaje largo. La información sobre la presión aparece en el manual de usuario del vehículo, en el lateral de la puerta del conductor, o en el interior de la tapa del depósito de carburante.
Cuando se produce una vibración en el volante
Lo más frecuente, según Confortauto, es que las vibraciones se detecten a partir de los 90 km/h, agravándose el problema conforme se va aumentando la velocidad, lo que puede poner en peligro la seguridad del conductor y los demás usuarios de la vía.
Cuando el volante vibra, el origen suele estar relacionado con los propios neumáticos en la mayoría de ocasiones. El mal alineado de los neumáticos, por ejemplo, provocará que estos no se apoyen correctamente y rueden de forma óptima. Este problema es visible si hay un desgaste prematuro de los neumáticos en la banda de rodadura o directamente existe alguno sensiblemente deformado.
Por otro lado, si el coche equipa neumáticos con la presión incorrecta o si estos tienen algún defecto derivado del paso del tiempo o largos periodos de inactividad, es posible que también se noten estas vibraciones durante la conducción.



