El grupo automovilístico italo-estadounidense Fiat Chrysler Automobiles (FCA) ha sido acusado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos de usar un software que permite el exceso de emisiones diésel en unas 104.000 camionetas y SUVs vendidas en Estados Unidos desde el año 2014.
El presidente ejecutivo de Fiat Chrysler, Sergio Marchionne, ha negado rotundamente que la compañía haya estado engañando y trucando vehículos: “No hemos hecho nada que sea ilegal. Nunca hubo ninguna intención de crear condiciones que fueran diseñados para frustrar el proceso de prueba. Esto es un disparate absoluto”.
La Junta de Recursos del Aire de California (EPA) cree que el software de control de las emisiones de los vehículos del fabricante permitió a generar un exceso de contaminación violando la ley, según fuentes de Automotive News Europe. “Continuamos investigando la naturaleza y el impacto de estos dispositivos. Todos los fabricantes de automóviles deben jugar con las mismas reglas, y vamos a seguir para responsabilizar a las compañías que obtienen una ventaja competitiva injusta e ilegal”, declaró Cynthia Giles, administrador asistente de la oficina de la EPA.
Desde FCA aseguran estar muy “decepcionados” por la decisión que ha tomado la EPA de optar “por emitir un aviso de violación respecto a la tecnología de control de emisiones empleado por la compañía en motores diésel de poca potencia en modelos 2014-2016 de 3.0 litros”.
Además, la compañía ha declarado tener la intención de “trabajar con la administración entrante para presentar su caso y resolver este asunto de manera justa y equitativa, y para asegurar a los clientes estadounidenses que los vehículos con motor diésel de la empresa cumplen con todos los requisitos reglamentarios aplicables”.
Pese a todo, un analista del sector reconoce, tal y como recoge Euronews, que “no es lo mismo que la situación de Volkswagen, o al menos no aun. Es una situación no concluyente. Todavía hay mucho trabajo por hacer. En el caso de Volkswagen, se trataba de una trampa deliberada. Sabían lo que hacían. No sucede lo mismo con Fiat-Chrysler”.

