Los hechos tal se remontan a junio de 2010, cuando la buena relación entre el responsable de un taller de Benavente, Zamora, y un feriante gallego llevara al primero a dejar que el segundo, junto a su empleado, estacionara su caravana en la nave del local donde también pudo pasar la noche, momento que habrían aprovechado para, supuestamente, sustraer un grupo electrógeno valorado en 5.215 euros, tal y como publica laopiniondezamora.es.
La misma fuente asegura que la acusación particular solicita, además de la cantidad monetaria, tres años de cárcel para el feriante y su exempleado: ahora fugado, que en su día confesó los hechos inculpando al feriante, y que es al único al que la Fiscalía Provincial de Zamora considera responsable del supuesto robo y por el que pide dos años de cárcel.


