La Guardia Civil ha desmantelado en Benicarló (Castellón) un taller ilegal que operaba en una nave industrial y que servía como almacén de material sustraído. La intervención, enmarcada en la denominada Operación Taladro, ha permitido detener a una persona acusada de un delito de receptación y recuperar más de 80 herramientas y equipos de trabajo.
La investigación comenzó tras la denuncia de un robo en una furgoneta el pasado 19 de julio en la misma localidad. A partir de este hecho, los agentes del Equipo Roca de la Guardia Civil de Vinaròs rastrearon la actividad hasta localizar la nave donde se acumulaban los objetos, muchos de ellos de uso habitual en talleres: taladros, motosierras, caladoras, lijadoras, baterías y compresores de aire, entre otros.
El hallazgo se produjo el 23 de julio, cuando se accedió al interior del inmueble y se constató la presencia del material presuntamente robado. Todos los equipos incautados han sido trasladados a dependencias oficiales, donde permanecen a la espera de ser identificados por sus propietarios legítimos.
La Guardia Civil ha puesto las diligencias a disposición de los Juzgados de Vinaròs y mantiene abiertas las gestiones para cruzar los objetos recuperados con las denuncias presentadas. Además, se ha hecho un llamamiento a las víctimas de robos recientes en la zona del Baix Maestrat y alrededores para que acudan a reconocer los efectos intervenidos.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el problema de los talleres clandestinos, que no sólo suponen una competencia desleal para los negocios que trabajan cumpliendo la normativa, sino que en muchos casos esconden prácticas ilícitas que afectan directamente a la seguridad y a la confianza del sector. Un buen ejemplo lo publicamos hace apenas unos días, cuando la Policía Nacional descubrió una plantación de marihuana en Rojales (Alicante) en un taller ilegal.



