El Ayuntamiento de la ciudad andaluza ha informado de la operación en un comunicado. La Policía localizó a dos hombres en el interior de un vehículo de alta gama. La actitud les pareció sospechosa y procedieron a recabar información.
Según explica el comunicado, tras discutir entre ellos, se dirigieron a la nave. Estacionaron su vehículo y se introdujeron en el interior de las instalaciones: “Los agentes apreciaron cómo varios individuos metían casi por la fuerza a uno de los ocupantes del primer vehículo que localizaron y dejaron la puerta abierta”.
Los agentes entraron a continuación en la nave, solicitando antes el apoyo de otras patrullas. En el interior tenía lugar una partida de póker; descubrieron también elementos propios de un casino. La partida se encontraba en su inicio, con las fichas repartidas y el crupier con la baraja en sus manos aún sin repartir, según agrega el comunicado del Ayuntamiento.
“Se trataba de una nave dedicada en apariencia a taller de mecánica del automóvil, ya que localizaron ocho turismos y una motocicleta en el interior, todos ellos desmontados y en aparente proceso de reparación». En este sentido, apuntan que la nave no contaba con la licencia para realizar esta actividad (en realidad ni la una ni la otra). Tenían además el agua enganchada, “incurriendo en también en un posible fraude”.
El local contaba con cámaras de videovigilancia en su exterior “encargadas de evitar la aparición inesperada de los policías o de inspectores». Los agentes en este caso anduvieron rápidos, por lo que pudieron pillar ‘in fraganti’ a los responsables.
El caso está ahora en manos de la Justicia.


