Agentes de Tráfico en Navarra conocieron a comienzos de año la denuncia de un particular que afirmaba tener sospechas de haber adquirido dos vehículos con el odómetro manipulado. En ese momento empezó la investigación.
Finalmente la Guardia Civil comprobó que efectivamente los kilómetros de esos dos vehículos habían sido modificados, comenzando a continuación por indagar quién estaba detrás de dicha operación.
Las pesquisas les llevaron hasta una empresa dedicada al alquiler de vehículos sin conductor en la Comunidad Valenciana, que los compraba para reducir sus kilometrajes tratando de sacar un mayor beneficio tras su venta.
Un total de 529 han sido verificados por los agentes, que han constatado que de todos ellos al menos 68 habrían sido manipulados. 33 de ellos fueron después puestos a la venta en España y 35 en diferentes países de la Unión Europea.
La DGT viene realizando desde hace años en colaboración con la Guardia Civil una campaña de inspección de este tipo de prácticas con el objetivo de reducir las víctimas en carretera. Así, se estableció que las ITV debían registrar los kilómetros de los vehículos, pasando después la información a la DGT, que es quien los archiva.
Por sí misma, la operación de manipulación de los odómetros no es un delito, si bien, pasa a serlo en el momento en el que se aprovecha para cometer una estafa. En este caso las penas de cárcel van desde los tres meses a los seis años.



JI JI QUE ME PARTO PUES NO HAY TALLERES EN CANTABRIA QUE SE DEDICAN A MAS DE LO MISMO Y LO MAS JODID….ES QUE DICHOS TALLERES TRIUNFAN QUE DESPROPOSITO DIOS MIO…