El número de vehículos que no superan la ITV en la provincia de León sigue siendo preocupante. Según los datos publicados por la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), durante los seis primeros meses de 2025 un 18,12 por ciento de los automóviles, motocicletas, furgonetas, camiones y ciclomotores inspeccionados obtuvo un resultado desfavorable, obligando a sus propietarios a repetir la revisión o a inmovilizar el vehículo.
El informe, que analiza el comportamiento del parque automovilístico leonés entre enero y junio, revela que los principales fallos ITV detectados se concentran en los sistemas de rodadura, emisiones, alumbrado, frenos y dirección, reflejo directo de un parque móvil con una edad media de 17,5 años, muy por encima de la media nacional.
Una de cada cinco inspecciones, desfavorable
En total, los seis centros de inspección de la provincia registraron más de 125.000 inspecciones en el primer semestre. De ellas, 22.081 fueron catalogadas como desfavorables —por defectos graves— y 706 como negativas, lo que implica que el vehículo no podía circular ni siquiera para dirigirse al taller. Estas últimas suponen un 0,56 por ciento del total.
Los defectos graves más habituales fueron los relacionados con los ejes, ruedas, neumáticos y suspensión, seguidos por los problemas de emisiones contaminantes y las deficiencias en alumbrado y señalización. En muchos casos, se trata de averías o deterioros sencillos de resolver con un mantenimiento preventivo básico, como la sustitución de bombillas fundidas o el cambio de neumáticos desgastados, pero que, al no corregirse a tiempo, terminan derivando en un suspenso en la ITV.
Los frenos, el gran punto crítico
Aunque los fallos ITV más frecuentes se reparten entre varios sistemas del vehículo, el apartado de frenos destaca como el más determinante en los casos más graves. Según los datos de AECA-ITV, siete de cada diez vehículos inmovilizados tras la inspección lo fueron por deficiencias severas en el sistema de frenado.
Este tipo de fallos no solo impide circular legalmente, sino que representa un riesgo directo para la seguridad vial, ya que el mal estado de los frenos puede provocar accidentes por aumento de la distancia de detención o pérdida de control del vehículo.
Los inspectores también detectaron un número elevado de deficiencias en el chasis y la carrocería, el motor y la transmisión, así como en el sistema de dirección. En conjunto, estos apartados configuran un mapa de averías que ponen de manifiesto la falta de mantenimiento periódico de buena parte del parque automovilístico leonés.
Más de un tercio con defectos leves
Además de los vehículos que no pasaron la ITV a la primera, el informe destaca que un 36,94 por ciento de las inspecciones registró fallos leves, que si bien no impiden circular, deben corregirse antes de la siguiente revisión para evitar que se conviertan en graves.
Los tres grupos de fallos leves más comunes fueron los vinculados al motor y la transmisión, el alumbrado y señalización, y el acondicionamiento exterior, chasis y carrocería. Solo el 44,88 por ciento de los vehículos inspeccionados en León superó la ITV sin ningún tipo de defecto, lo que significa que más de la mitad presentaban algún tipo de anomalía técnica o de desgaste.
Los vehículos comerciales y los ciclomotores, los que más suspenden
El tipo de vehículo también influye notablemente en los resultados. Las furgonetas y camiones, es decir, los vehículos de transporte de mercancías, son los que más inspecciones desfavorables acumulan, con un 24 por ciento del total. Les siguen los ciclomotores, con un 23,5 por ciento, mientras que los turismos particulares presentan una media más baja, del 16,3 por ciento.
Este patrón refleja el mayor desgaste al que están sometidos los vehículos de trabajo, así como una mayor antigüedad media, que en muchos casos supera los veinte años. En cambio, los turismos más modernos suelen mantener un calendario de mantenimiento más regular y disponer de sistemas de control electrónico que facilitan la detección temprana de anomalías.
La antigüedad del parque, un problema estructural
Uno de los factores que más condiciona el número de fallos ITV en León es la antigüedad del parque móvil. Con una media de 17,5 años, los vehículos que circulan por la provincia se sitúan entre los más veteranos de España. Este dato, advierten desde AECA-ITV, incide directamente en el número de defectos detectados, especialmente en elementos de seguridad activa como frenos, neumáticos o suspensión, y en componentes medioambientales como el sistema de escape o el control de emisiones.
La antigüedad también tiene consecuencias económicas. A medida que el vehículo envejece, los costes de mantenimiento y reparación aumentan, y muchos propietarios posponen intervenciones esenciales por motivos económicos, incrementando el riesgo de defectos graves en la ITV y, en última instancia, de accidentes.
Circular sin ITV, motivo de sanción frecuente
El informe de AECA-ITV también revela que circular sin haber pasado la ITV o con un resultado desfavorable es una de las infracciones más comunes en la provincia. Las multas por incumplir la normativa de inspección técnica superan en número a las impuestas por consumo de alcohol o drogas, conducción sin cinturón o sin seguro, y uso del teléfono móvil al volante.
Conducir con la ITV caducada implica una multa de 200 euros, mientras que hacerlo con un resultado desfavorable —salvo en el trayecto entre la estación y el taller para subsanar el defecto— puede elevar la sanción hasta 500 euros si el vehículo no está en condiciones de circular.



