El evento organizado por Asetra el pasado 12 de mayo servía a la patronal madrileña para, entre otras cosas, hablar de una reestructuración que en la práctica actual apenas supone cambios. “Estamos trabajando en mi salida ordenada”, decía Víctor Rivera, actual vicepresidente ejecutivo e histórico dirigente de la patronal. Quisieron escenificar un proceso de relevo, pero con muchos matices.
Porque no hablaron de plazos, porque culminará con su salida de Asetra pero no de Conepa, la asociación nacional en la que Víctor Rivera seguirá siendo secretario general sine die; y porque además por ahora en Asetra seguirá siendo el máximo cargo sólo por ‘debajo’ del presidente y la junta… como hasta ahora, vaya. El único cambio real en este sentido es el nombre del cargo de Ana Ávila, que pasa de ser su directora corporativa a su nueva secretaria general.
Y junto a esta novedad, la creación de tres divisiones de servicios, «porque nos lo piden nuestros socios»: electromecánica, carrocería y consultoría. Tres enfoques bien diferenciados con el propósito de ayudar a los talleres sea cual sea su especialidad.
Del proceso de relevo en la dirección de Asetra, poco más allá de la intención de llevarlo a cabo y de algunos detalles que sirven para entender que en la práctica apenas habrá cambios por ahora. Fue lo que pudo entenderse de la explicación del propio Rivera.
«El nombramiento de Ana Ávila lo realiza la Junta Directiva a petición mía», aseguró, dejando claro que no se trata de una sustitución en sus funciones sino de un puesto de nueva creación. Un matiz importante, porque en la práctica diaria significa que Víctor Rivera seguirá siendo su superior directo, un extremo que quiso dejar perfectamente patente al proyectar una imagen del organigrama durante su intervención: más gráfico, imposible.
En definitiva, pocos cambios por ahora. Veremos en qué queda el proceso…
La carrocería, con Aprotalleres
Otra de las realidades que quisieron escenificar durante la jornada fue la unión de Asetra y Aprotalleres, iniciada en febrero de este mismo año. Para ello, invitaron a subir al escenario a Juan Antonio Ausín, director general de la asociación integrada por algunos de los talleres de carrocería de mayor volumen en España.
«En carrocería es la última vez que aparezco ante los medios», dijo Víctor Rivera cediendo el testigo a quienes liderarán esta faceta a partir de ahora: Eduardo Ferreras, presidente de Asetra; y Juan Antonio Ausín, director general de Aprotalleres, al frente de una presidencia conjunta de una comisión delegada integrada por dos personas en representación de Aprotalleres: el propio Juan Antonio Ausín y Fernando Sotelo, de Talleres Laso, la cara visible de Aprotalleres en el norte; y tres de Asetra: Eduardo Ferreras, la vicepresidenta Alicia Muelas y el vocal Alberto Rico.
«El objetivo es actualizar el modelo porque creemos que es obsoleto. Si seguimos haciendo las mismas cosas no tendremos resultados diferentes», decía Eduardo Ferreras: «Tenemos que ir un paso más allá, el objetivo es revertir la crítica situación que viven los talleres hoy en el ámbito de la carrocería».
En el mismo sentido se expresaba Ausín: «Tenemos que ser capaces de poner en marcha modelos disruptivos que contribuyan a incrementar la rentabilidad de los talleres. Entendemos que las compañías deben velar por su rentabilidad, pero el sector está al límite. Vamos a trabajar muy enfocados en los datos -una de las ponencias de la jornada tenía que ver de hecho con un interesante proyecto puesto en marcha por la consultora MSI en colaboración con Asetra en busca precisamente de la gestión y posterior análisis de estos datos-: cuando hemos ido a negociar con los proveedores de trabajo y hemos manejado datos que apoyaban nuestro discurso hemos visto que pueden lograrse cosas. Los datos van a ser claves. La aseguradoras han superado aquellos momentos críticos en los que perdían dinero con sus pólizas en el negocio de ‘auto’, han estabilizado su situación, es el momento de trabajar para que la situación del taller también mejore en consonancia».



