«Necesito que me hagas un favor», llega el cliente diciéndole al mecánico: «He comprado la batería para mi coche y cuando he ido a ponerla no puedo quitar el tornillo de soporte. ¿Vienes a mi casa y la cambias en un momento?». La cara del profesional era todo un poema…
Así comenzaba un vídeo publicado por A pie de taller en sus redes sociales, en el que ambos protagonistas representaban una situación tan surrealista como verídica que han vivido en el taller. Lara García, con el papel del cliente, y Luis Miguel García, con el de mecánico, aprovechaban la ocasión para lanzar un mensaje importante -y concienciar- a aquellos clientes «desagradecidos».
A pesar de la propuesta disparatada del cliente -que llegaba con prisas y a última hora-, el mecánico respondía amable, ofreciéndole alternativas para poderle cambiar la batería pero sin tener que salir de su puesto de trabajo. Sin embargo el cliente, que no tiene «ni cinco minutos», insistía en que fuera a su casa: «Llevo aquí desde las 6h para adelantar el trabajo, son las 15h, nuestro horario es de 7h a 15h y ahora me viene con estas…», reflexiona Luis Miguel.
Al ver que el mecánico no cedía, el cliente cambiaba el gesto y se iba del taller enfadado. El mecánico no daba crédito: «Cliente de 20 años, le he hecho un montón de favores a él y a su familia. Me viene ahora a las 15h a que le cambie la batería… y porque no voy a su casa, se enfada. ¿Que no tiene tiempo? Yo tampoco. Fuera del taller tengo mi vida», dejaba claro Luis Miguel: «Una cosa es ayudar al cliente y otra ser su esclavo», y terminaba dándole un ultimátum…


