El conflicto entre talleres de carrocería y aseguradoras vuelve al centro del debate en España, con Aprotalleres denunciando que los baremos y los precios/hora no se han actualizado al ritmo del encarecimiento de recambios y materiales, especialmente la pintura, poniendo en riesgo la sostenibilidad del sector.
Aprotalleres, la asociación especializada en carrocería, ha trasladado en el episodio “El sistema que amenaza la seguridad: las aseguradoras de coche, el papel del taller y las primas” (Desayunos Ruta 2030) un diagnóstico contundente: el modelo de relación entre reparadores y parte del mercado asegurador sería “maduro y obsoleto”, tras décadas sin una transformación real que permita acompasar costes y retribuciones.
Según explicó Juan Antonio Ausín, director general de Aprotalleres, el sector de la carrocería opera dentro de un mercado que en 2024 movió 13.180 millones de euros en primas de autos, con un parque de 29 millones de vehículos y 27 millones asegurados. En paralelo, apuntó que la DGT cifra en unos 2 millones los vehículos que circulan sin seguro.
Presión sobre tarifas, baremos y criterios de reparación
Ausín situó el foco en la presión de determinadas compañías sobre las tarifas de mano de obra, el tipo de piezas o los propios criterios de reparación. Aprotalleres defendió que, en un contexto de vehículos cada vez más complejos y con más elementos de seguridad activa y pasiva, pagar por debajo de determinados umbrales compromete la capacidad del taller para reparar con los estándares exigibles.
Entre los datos expuestos, Aprotalleres subrayó el desfase entre el incremento de costes y la evolución de los baremos. Como ejemplo, señaló que los materiales de pintura empleados en carrocería han subido alrededor de 69 puntos entre 2017 y 2024, mientras que los baremos con los que se retribuye al taller habrían aumentado solo entre un 10% y un 15%.
En este contexto, Ausín criticó situaciones en las que algunos talleres estarían recibiendo pagos de 24,80 euros por hora por parte de determinadas aseguradoras, cifra que comparó con el coste salarial por hora derivado del convenio, situado en torno a 22 euros para una unidad productiva de carrocería. A su juicio, ese margen estrecho dificulta sostener estructuras, invertir y, sobre todo, remunerar adecuadamente el trabajo técnico.
Radiografía del mercado: primas, siniestralidad y solvencia
Aprotalleres también aportó cifras para encuadrar el debate en el mercado asegurador. Según indicó, a cierre de octubre de 2025 el precio promedio de las primas de autos se situaba en 375 euros. Además, cifró en 128 las aseguradoras operando en España, aunque 13 concentrarían el 91% del volumen de primas.
En cuanto a costes medios, el director general de Aprotalleres indicó que, con datos de cierre de 2024, el importe promedio de reparaciones por daños propios se situó en 954 euros, mientras que el ticket promedio de daños materiales por responsabilidad civil alcanzó los 1.130 euros. En ese escenario, citó un porcentaje de solvencia/beneficio del 6,2%, que atribuyó a la suma de resultado técnico y financiero.
También mencionó el módulo CICOS, señalando que, cuando se producen siniestros entre aseguradoras en RC, estas se compensan entre sí con un importe fijo (1.157 euros), lo que, según su lectura, refuerza la necesidad de revisar cómo se remunera al reparador dentro del sistema.
Seguridad, talento y medidas de presión pública
Aprotalleres vinculó el conflicto entre talleres de carrocería y aseguradoras con dos riesgos directos: la calidad de las reparaciones (por la creciente sofisticación tecnológica del parque) y la pérdida de talento. En este sentido, Ausín aportó un dato de envejecimiento de plantillas: edad media de 50 años entre técnicos de carrocería y 55 años en administración.
La asociación defendió la creación de mesas de trabajo “reales”, con trazabilidad y transparencia, y reclamó que los baremos no sean “propiedad” unilateral de las aseguradoras, sino que incorporen participación de representación estatal y de los talleres para construir un marco transversal.
Como parte de su estrategia de visibilización, Aprotalleres avanzó acciones de comunicación pública y en redes sociales. Entre ellas, citó el impacto de una publicación en LinkedIn que, según indicó, alcanzó cerca de 100.000 personas, y confirmó la intención de desplegar un autobús rotulado en Madrid (recorriendo zonas como el Paseo de la Castellana) para amplificar el mensaje.
Por último, Ausín aseguró que Aprotalleres representa en torno a 1 millón de reparaciones dentro de un volumen total aproximado de 3,5 millones de reparaciones pagadas por aseguradoras en España, y defendió que el objetivo no es “cobrar de más”, sino actualizar el modelo para sostener la red reparadora y garantizar que la reparación de carrocería siga siendo un pilar de seguridad y servicio para el asegurado.



El taller de chapa y pintura está en su etapa final en 10 años no queda ni la mitad de los que hay