La planta de Volkswagen en Landaben prevé incorporar hasta un millar de trabajadores para cubrir el nuevo turno de fin de semana ante el aumento de la producción y la llegada de nuevos modelos eléctricos. Los perfiles técnicos vinculados a la automoción y la electromecánica serán los más demandados.
Volkswagen Navarra se prepara para afrontar uno de los mayores retos productivos de su historia reciente. La fábrica navarra prevé alcanzar en 2027 un volumen de producción que podría situarse entre los 340.000 y los 380.000 vehículos anuales, una cifra que obligará a implantar un cuarto turno de fin de semana y a incorporar hasta un millar de trabajadores de mano de obra directa.
El incremento de la actividad llega en un momento clave para la planta, que deberá ensamblar de forma simultánea cuatro modelos: los eléctricos Skoda Epiq y Volkswagen ID-Cross, además de los modelos de combustión T-Cross y Taigo. Este escenario está acelerando ya los planes de contratación y formación de personal técnico especializado.
La previsión de la compañía es comenzar el proceso de selección de nuevos trabajadores en las próximas semanas, con el objetivo de iniciar la formación específica a partir de agosto y acometer las primeras incorporaciones desde noviembre de 2026.
Mecánicos, carroceros y electricistas, entre los perfiles más buscados
La implantación del nuevo turno y la creciente complejidad tecnológica de los vehículos que se fabricarán en Landaben están elevando la demanda de perfiles técnicos vinculados a la Formación Profesional industrial.
Entre los perfiles prioritarios destacan los mecánicos y electromecánicos, necesarios para tareas relacionadas con el montaje, ajuste y supervisión de procesos en una planta cada vez más automatizada.
También tendrán un peso importante los carroceros y chapistas, encargados del ajuste de elementos móviles y de las verificaciones de calidad en las superficies antes y después del paso por pintura.
Otro de los perfiles especialmente demandados será el de electricistas especializados, debido a la incorporación de sistemas de alto voltaje asociados a los nuevos vehículos eléctricos. La electrificación de la gama obliga a reforzar competencias relacionadas con cableado, ensamblaje de componentes eléctricos y seguridad en sistemas de baterías.
A estos perfiles se sumarán especialistas en guarnecería, responsables del montaje interior y de los acabados del habitáculo, un área donde la precisión y el control de calidad son determinantes.
La electrificación acelera la necesidad de mano de obra cualificada
La situación de Volkswagen Navarra refleja cómo la transición hacia el vehículo eléctrico está modificando las necesidades laborales de la industria de automoción en España. Las plantas de producción requieren cada vez más profesionales con conocimientos técnicos específicos relacionados con electrónica, automatización y sistemas eléctricos de alta tensión.
En paralelo, la propia factoría navarra ya ha comenzado a reforzar la capacitación interna de parte de su plantilla mediante formación específica en determinadas áreas de montaje.
Además, Hyundai Mobis ya ha iniciado contrataciones para la planta de Imarcoain, donde se ensamblarán las celdas de baterías destinadas a abastecer a Volkswagen Navarra.
Este movimiento evidencia cómo el ecosistema industrial vinculado al automóvil eléctrico está generando nuevas oportunidades laborales tanto en fabricantes como en proveedores auxiliares.
Contratación condicionada al volumen definitivo de producción
Aunque la activación definitiva del cuarto turno todavía depende de la confirmación oficial de los volúmenes de producción por parte del consorcio en las próximas rondas de planificación de otoño, la compañía ha decidido adelantar el proceso de contratación para evitar cuellos de botella cuando aumente la demanda productiva.



