En primer lugar, ZF Aftermarket considera de vital importancia que los frenos funcionen con eficacia y suavidad en todo el eje, pues si una de las ruedas delanteras o traseras se bloqueara, el vehículo podría derrapar y girar sin control, por lo que es conveniente que el taller revise el líquido de freno, las pinzas y los discos de freno. Después de limpiarlas con un detergente líquido de primera calidad, se debe comprobar si las pinzas de freno presentan signos de corrosión o de agarrotamiento de los pistones, dos factores que podrían provocar un recalentamiento de las pastillas y, por tanto, una pérdida de eficiencia progresiva de los frenos.
En cuanto al líquido de frenos, “parte esencial del proceso de frenado”, la compañía insite en que debe revisarse con regularidad: si se ha acumulado humedad y suciedad en el líquido de freno, o si su nivel es muy bajo, se puede producir un fallo de los frenos. ZF Aftermarket recomienda encarecidamente revisar el líquido de frenos una vez al año utilizando un comprobador del líquido de frenos de alto rendimiento, dispositivos que determinan en solo unos segundos, dicen, el punto de ebullición real del líquido de frenos propiamente dicho, en vez del contenido de agua del mismo, como hacen los medidores de humedad. Además, el líquido de frenos se debe cambiar máximo cada dos años.
El fabricante alemán recomienda igualmente comprobar si los discos de freno presentan indicios de una oxidación o desgaste excesivo. Y si se aprecian chasquidos o ruidos metálicos durante la frenada, deberán cambiarse las pastillas de freno. Además, asegura que es preciso asegurarse de que el grosor de las pastillas es claramente superior al mínimo exigido, y prestar la atención necesaria a los cables del freno de mano pues si su revestimiento exterior está dañado, puede entrar agua en el cable.
Pero no solo, ZF también destaca que un funcionamiento impecable de los amortiguadores también es más importante que nunca cuando se circula por carreteras resbaladizas o heladas durante los meses de invierno. Por esta razón, los expertos de ZF Aftermarket recomiendan que se revise también el estado de los amortiguadores en invierno. Y es que, si no funcionan correctamente, se alargará la distancia de frenado. Si fuera necesario cambiar los amortiguadores, deberán cambiarse juntos los dos amortiguadores de un mismo eje. Éste es un trabajo reservado a los expertos del taller. Los profesionales también saben que cuando se cambian los amortiguadores se deben revisar todos los demás componentes del sistema de amortiguación: los soportes del puntal de suspensión, los topes de compresión o los tubos de protección. Porque un fallo de cualquiera de estos componentes puede provocar las mismas anomalías durante la conducción que un amortiguador en mal estado.
Además de estas recomendaciones, ZF AFtermarket hace hincapié en la necesidad de usar siempre recambios de calidad original.



